unas horas después del mediodía,
el sol y el suelo hablan bajito.
comenzó la frescura de las hojas en el aire,
las bufandas al cuello,
las cebollas,
los fríos callejeros,
las palmas frotándose rápido, un murmullo
el vapor que sale por los labios.
hoy,
particularmente
fue no día fresco que busco.
pero el marrón,
(ese marrón con hojas trastabillantes)
me lleva silente y azul, a sumergirme entre
ellos.