21.2.08

parte de mi




sobre algunas pociones mágicas,

el margen derecho de mis cuadernos
cantaba bajito y en colorado sonar
un sinfín voraz de bes largas y emes cortas.


tiempo de escolaridad.


12.2.08

doce

hoy comenzó lloviendo.
día martes, horrible.
martes doce de febrero.
mañana llevo mis cosas a lo de Alicia, para ver que me destina el reparo.
ahora hay sol. un sol tardío, desde mediodía.
vuelve el calor.
se me van las ganas de escribir.

estreno sartén de barro.

fin de día


el día termina tarde.
unas flores del colchón avisan sueño.
flores que me gusta ver, porque sus colores me inspiran.

fin once de febrero.

escalera arriba

mi taller es un mundo desordenado
me acompaña mi prensa y el mate.
mi prensa se llama Emilia, como mi abuela.
hay trabajos grandes sin terminar, estanterías del abuelo León, un hermoso poster de Max Beckmann, una pequeña estrella, pedacitos de cajón de manzana, mis cosas de grabado, un dibujo en la puerta.

aunque necesito más espacio, admito que el desorden me inspira confianza.







la vuelta

después de un rato de afuera vuelvo por la cocina. son casi las cuatro y hay ganas de mate.
despido a Eddie y bienvengo a mi pequeña albahaca, deseándole el bien y la supervivencia.
la sombra entra compitiendo con el sol.

ganan algunas formas




run run

se acerca sigilosamente con felino instinto.
no falla ese pedido de amor con motorcito
el run run run comenzó
después de un rato lo dejo.

sigue el día.







Eddie


salto de mi silla frente a la computadora. voy al calorcito. eddie siempre me recibe con sus maullidos leves y solícitos de mimos. es el gato de Victoria, pero durante el día es como mío, en el patiecito.

Los lunes no suelen ser soleados

La improductividad no me dejaba hacer.
Me enamoro del sol, de la luz pasando cerquita, de los claroscuros del tiempo.
Escribo mi tesis, me pierdo, y después, un reencuentro con las imágenes me reencuentra con mi realidad temporal.

Un descanso y mi cámara: cualquier indicio de vida, es motivo de dispersión.

comienzo